Introducción
Ha llegado el tiempo de poder experimentar una nueva cosmología de la consciencia. De vivir activamente desde nuestra esencia más profunda, comprendiendo que somos seres de Luz, porque cuando vivimos desde la luz, conscientes de que somos seres de Luz en este cuerpo terrestre, podemos ir desplegando la riqueza que nos ha sido dada, que nos ha sido encomendada para compartirla y honrarla desde lo más profundo de nuestro ser.
Si partimos desde esa comprensión, entenderemos también que somos seres multidimensionales. Es allí donde reside nuestra verdadera renovación. Pues el amor, en su manifestación más esencial es luz, es sonido, es el Verbo, que es el sustrato indivisible de lo que está compuesto todo el universo y la creación misma.
Desde tiempos inmemorables ha sido plantada la semilla de luz en cada ser humano, esta semilla tiene un potencial enorme, inimaginable, para ser explotado y utilizado en nuestra travesía terrestre. Además contiene un enorme bagaje de información que ha sido depositado en nuestro código genético y contiene la información para poder regenerar y sanar nuestro cuerpo, potenciar nuestra mente y elevar nuestro espíritu a confines inimaginables, a una frecuencia vibratoria mucho más potente de la que hasta ahora hemos podido experimentar.
Gracias Lupe por tu aportación de esta tarde. Lo agradezco.
Leí no hace mucho una breve cita de Kazantzakis que decía que “Dios es la suma de la conciencia existente en el Universo, y que se expande a través de la evolución humana”. Buenas Noches.